sábado, 31 de enero de 2009

LiBROS libros LiBROS libros LiBROS libros LiBROS










Va y resulta que el teatro se escribe en libros. Sí… libros, como los de las novelas, los libros de informática, los de cocina…

Son libros en los que están escritos los diálogos de los personajes que ves en los escenarios, pero tb’ hay libros, para el recolmo de los recolmos, donde se habla de teatro.

 No es que estén ahí las acotaciones, intenciones y textos de una obra de teatro sino que nos hablan de cómo enseñar teatro, de la Hª del teatro... Algunos nos proponen juegos, actividades, sesiones para los chavales, otros acciones sociales en la 3ª fase para despertar a los dormidos e intentar, en esa vaga y utópica idea romanticoide, cambiar el mundo.


Sabemos que el texto en teatro es una parte del espectáculo. Lo q sale de la boca d los personajes, pero las fotocopias o el librito... pues no es el teatro. 

Empezar a animar al alumnado a hacer teatro embutiéndoles un librito de una obra  para q lo analicen es desanimarlo antes de empezar...

Mirad lo q dice el exagerado d Artaud sobre el texto, reclamando una espeficidad del lenguaje teatral, mucho más allá del texto:



¿Cómo es posible que el teatro, al menos tal como lo conocemos en Europa,o mejor dicho en Occidente, haya relegado a último término todo lo específicamente teatral, es decir, todo aquello que no puede expresarse con palabras, o si se quieretodo aquello que no cabe en el diálogo, y aún el diálogo como posibilidad de sonorización  en escena, y  las  exigencias de  esa  sonorización? (...)

¿Cómo es posible que para el teatro occidental no haya otro teatro que el del diálogo?  El diálogo -cosa escrita y hablada- no pertenece específicamente a la escena, sino al libro...Afirmo que la escena es un lugar físico y concreto que exige ser ocupado y que se le permita hablar su propio lenguaje concreto.


Afirmo que ese lenguaje concreto, destinado a los sentidos eindependiente de la palabra, debe satisfacer todos los sentidos:

hay una poesía de los sentidos como hay una poesía del lenguaje, y que ese lenguaje físico y concreto no es verdaderamente teatral sino en cuanto expresa pensamientos que escapan al dominio del lenguaje hablado.




Libros hay muchos. ¿Todo está en los libros? Hay saberes que se pasan de padres a hijos, de generación a generación. El teatro es aún algo artesano, que parece deba pasar de boca a boca, como un secreto. Pues no. Aunque hay secretos que muchos maestros del teatro se llevarán a la tumba, lo que mola es compartirlos, no quedárselos solo para uno. Ese onanismo intelectual es aberrante.
Podemos disfrutar libros de los 3 grandes genios de nuestro tiempo: Strehler, Lecoq y el aún vivito y coleando Peter Brook.


Podemos ojear y hojear libros de didáctica, de teoría, de teoría-práctica… libros muy sesudos, libros con colorines o sin ellos, con o sin dibujitos, libros de páginas de verdad y otros que pillas al vuelo por ahí, en internet, en páginas de teatro y educación, en cursos, cursillos, charlas, tertulias, tesis doctorales… reseñas, referencias, citas…

Yo recomiendo leer 1º lo que a uno le sirva si es que está metido en el veneno este del teatro y luego, leer por placer, que es lo que apetece. Los de Peter Brook son una delicia, breves, manejables… los puedes leer en el bus, en el WC o en una tediosa sesión de evaluación, haciendo el teatrito de que atiendes o tomas notas en los márgenes del librico.



Si eres profe y te gusta la Hª del teatro, no imagino nada más placentero y sugerente que pasear tu mirada por las páginas enormes del libro francés que pongo en primer lugar (“Histoire du Théátre dessinée”)

Aunque no todo esté en los libros, este viejo placer y juego de pasear la mirada por textos que otros escribieron no deja de ser emocionante. Bueno a mí me lo parece. Estamos en una (in)cultura de la imagen, saturados de audiovisuales por todas partes. Nosotros (yo) aún –creo- no pienso icónicamente en bloques de imagen. Tengo un compañero (¡y amigo!) que cuando ve a un conferenciante poner el Power Point huye de allí. Piensa que el maestro con la tiza y la palabra es la mejor herramienta educativa:
"Ni video ni hostias, qué coño… de eso ya tienen de sobra en casa y en los anuncios. No saben hablar porque no leen y parece que ahora no nos escuchan más de un minuto seguido"



Es un problema-reto… pero me he ido por las ramas de los libros y sólo quería presentaros algunos de los que yo he leído y creo que os podrían resultar útiles y placenteros. Seguro que hay un millón de libros más pero sólo se vive una vez. En próximas reencarnaciones ya nos dará tiempo a leerlo todo. Ahora toca seleccionar.


¡Ah! Y no tengáis duda en, si os habéis encontrado alguna joya literaria, hacédmelo saber. Yo tengo aún la sana locura quijotesca de leer en todas partes y en cualquier momento. Siempre reto a los alumnos a que escriban cualquier cosa. Yo la leeré y charlaremos un rato de ello. Aunque sean dos renglones. No por nada didáctico ni pedagógico. Es que estoy enfermo de lectura. Soy un lectómano.



Bueno, al grano, pincha aquí si quieres inmiscuirte y c

ompartir mis gustos, lo cual es todo un placer...


Ah, y ya sabéis que para los forofos de los libros antiguos, la Biblioteca Nacional ha digitalizado un montón de sus fondos y podemos darnos el gustazo, sin ser especialistas ni salir de casa, de pasear la vista por las páginas manuscritas de muchas comedias  de Lope, de Calderón... busca, busca...








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