jueves, 16 de abril de 2009

Poesía en escena: LA ESTRELLA de SEViLLA (¿de Lope?) en Madrid


Compañeros docentes: qué buenas son las vacaciones…

No sé porqué deberíamos ocultarlo. Nosotros, los profes, no hacemos el calendario laboral ni decidimos nada de nada. Habría padres y madres que querrían que les criáramos a los hijos y pasaran en los coles e institutos 12 o incluso 24 horas, y todos los puentes... y el verano. ¿Para qué tuvisteis hijos, si queréis que estén a todas horas en el cole? ¿Es q no sabéis que los centros escolares no son guarderías, q allí vamos a intentar enseñar algo? ¿No os dais cuenta de que la mayoría de tiempo y días deben estar con vosotros o es que queréis que los eduquemos a tiempo total convirtiéndonos en vosotros?

Y en cualquier caso, padres y madres míos (yo tb’ soy padre de 2, q conste), no os quejéis a nosotros sino al Estado, a la Conselleria y sobre todo haced que vuestros hijos vayan al cole con la mínima educación y respeto hacia el profesorado q se presupone en alguien con dos dedos de frente. Dejaos de monsergas con las vacaciones de los profes y dedicad tiempo (en cantidad, no en calidad -que tb’-) a vuestros hijos. Aunque no hagáis nada, pero sentaos o poneos a su lado y pasad horas y horas con ellos, antes que sea demasiado tarde y os cambien por papá tele y mamá ordenador. ¿O ya no llegáis a tiempo?


Bueno, como este es un blog de teatro y educación, he pensado hacer un excursus clásico greco-latino (al que finalmente volveré) para hablaros de otro clásico: Lope de Vega

Tengo la enfermedad de leer y viajar. Lástima que esta 2ª sanísima locura la utilice con menos frecuencia que la de leer, que ya me gustaría ya… pero uno puede lo que puede cuando puede y qué le vamos a hacer.



He aprovechado este finde pasado de SSanta para ir a ver a un amigo en Madrid. Hace de “Clarindo” (el gracioso) en la tragedia histórica de honor atribuida a Lope de Vega: LA ESTRELLA de SEViLLA. La ponen en el teatro Pavón, de absoluta obligación para los que viváis allí o incluso para los que podáis acercaros (o alejaros de vuestro lugar de residencia, todo depende del modo en que se mire).



La Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) tiene 4 grupos este año que están trabajando y estrenando obras de autores teatrales españoles “clásicos”. Dos grupos son de actores ya experimentados, otro de actores y actrices más jóvenes que están aprendiendo y rodando; este año, además, hay una coproducción. Podéis ver aquí la programación de esta temporada 2009-10.

Os voy a hablar de “La Estrella de Sevilla”;



además, como anécdota, tuvimos de compa de público a la recentísima
ministra de cultura, lo cual aporta una chorrada folclórico-social a la representación y muestra al menos q nuestra compa Ángeles (filóloga clásica) tiene curiosidad por ver qué hacen sus chicos teatreros…


La dirección (Eduardo Vasco) es interesantísima. Nada de concesiones frívolas al público. La acción, que se sitúa en el siglo XIII, no se viste de antiguo. Se viste de chaquetas modernas oscuras (sólo Estrella se vestirá de novia-blanca). Todas las sugerencias textuales están estilizadas huyendo de la peripecia superficial (un embozado no aparece embozado sino con unas gafas de sol, alguien que se oculta se apoya en un elemento menos iluminado…); se da protagonismo a la interpretación y al verso. La escenografía, como podéis ver en las fotos, son unos elementos geométricos móviles, sobre los que se suben, se sientan, dibujan espacios que sugieren más que muestran…

Pero de lo que quería hablaros es del VERSO. Vicente Fuentes es el que “asesora” sobre el verso. Atrás quedan los años en que los actores impostaban la voz, decían una cantinela monótona y absurda, como una salmodia cantarina y monocorde absolutamente exagerada y desproporcionada .

El verso se escucha en boca de los personajes claro, verosímil, con los acentos marcados, sus pausitas y sobre todo sin afectación ni artificio. Yo me lo creí, pero enteramente y desde el principio. Se hace un esfuerzo inmenso por hacerlo comprensible. Hay palabras que hay que deducir por contexto pero el resultado es eficaz y "espontáneo", pese a las horas de trabajo con el verso, que se notan.


Sólo por escuchar-oír-presenciar a Arturo Querejeta, que hace el papel de Busto Tavera, vale la pena entrar al Pavón.



Mi amigo Paco Vila está graciosísimo en su papel de “gracioso”, pese al contraste bestial entre su actuación y la del resto de la Compañía, en otro tono realista. Los problemas textuales (¿es o no de Lope? ¿La repasó? ¿No podría haberse ahorrado una docenita de juegos verbales con el rollo de que la prota se llema “Estrella” y todo lo que la palabrita da de sí para los juegos verbales?). Os dejo aquí todo el texto.



Y PARA LOS BiBLiÓMANOS, AQUÍ OS PASO UN ENLACE de la Biblioteca Nacional para que podáis ver LOS MANUSCRiTOS de LOPE (no está La Estrella de Sevilla pero hay 48 libros -algunos manuscritos; se ven estupendamente) ¿No es emocionante?







El teatro clásico es difícil de digerir si asistimos a un montaje arqueológico, cuya única preocupación es vestir a los
personajes como sería de esperar en ese tiempo y diciendo hasta la última letra de la última palabra.

El texto (a Dios gracias) es una versión. No es íntegro; poco nos importa teniendo en cuenta las dudas sobre su originalidad. A la vista del resultado, nos hubiera despistado el ver a un rey embozado jugando la peripecia de la noche o cualquier acción vista en su anécdota meramente “decorativa”. Un sobresaliente por la dirección del montaje y por la Compañía.

Lástima que los actores (buenos todos) están, como quien dice, sin dirigir, abandonados a (menos mal) su buen hacer. Es mal de este tiempo encontrar directores fantásticos, visionarios, rigurosos, con puestas en escena brillantes, que dan unas notas generales a los actores y, de alguna manera, ahí acaban su trabajo.



He visto teatro clásico (español y del resto de Europa) en verso o traducido en prosa y todas las variantes de prosa, verso y mezcla que se puedan imaginar, y me he aburrido en casi todo. Recuerdo una Dorotea de Lope divertidísima, una Vida es Sueño dirigida por el visionario de Calixto Bieito que resultó emocionante. Podéis ver algún fragmento en video aquí, incluso el famosísimo monólogo de Segismundo… “Ay mísero de mí…” (El actor es Andoni Gracia).

De obligada visión. Esta “Estrella de Sevilla”, como dirían en la obra… es un sol que bien vale la pena tomar…

Bueno, y la reflexión para nosotros, los “clásicos”. ¿Cómo decimos los versos nosotros o nuestros alumnos en el escenario? ¿Quién nos ha enseñado? ¿Tomás Navarro Tomás? Ay no, que es de griego y latín de lo que hablamos: ¿Dain, Gentili, West? ¿Nougaret, Crusius? Ay… qué lástima que no digan cómo hay que ”decir” ahora el verso en un escenario ni tengamos testimonios audiovisuales de ellos…

Pero compañeros. Tenemos a Vicente Fuentes dirigiendo el verso y tenemos LA ESTRELLA de SEViLLA.



Aprendamos de ellos, que hacen poesía en escena…

igual de sabrosa que el cocidito madrileño que, aquí, Clarindo y yo, nos metimos entre pecho y espalda










Madrid ya no es aquel Madrid "antiguo" de los cafés-tertulia que leemos en Cela, ni siquiera el de la movida...

Madrid es una ciudad de extraterrestres haciéndose la ruta de los museos a toda leche. Los madrileños no habitan el Madrid que visitamos los de provincias (ya sin complejos, más bien al contrario).

Te sirven un cocido madrileño personal sudamericano y los emigrantes hormiguean en el metro lanzándose a por esto o aquello.
El mogollón de los madrileños no viven en el Madrid de los austrias. Vive en Colmenar, Legazpi, Lavapiés, Vallecas, y en sitios que se llaman "Parque Sur" o así... no salen de allí; allí lo tienen todo. Allá donde no haya un supermercado no vive nadie...

Estoy perdido. Necesito un nuevo "Café de Artistas" que me oriente. Pese a todo, os recomiendo tres sitios para matar el hambre y el tiempo.

No sólo de teatro vive el hombre...



No hay comentarios:

Publicar un comentario